El Salmo 23 ha sido tan citado que corre el riesgo de volverse decoracion. Pero su fuerza esta en que no suaviza el camino.
Hay pastos verdes, si, pero tambien valle de sombra. La promesa no es ausencia de amenaza, sino presencia de Dios en medio de ella.
Leerlo en dias asperos devuelve densidad a una frase conocida: no temere mal alguno, porque tu estaras conmigo.