El evangelio de Lucas vuelve una y otra vez a la mesa. Alli aparecen fariseos, pecadores, amigos, extranos y personas que no esperaban ser invitadas.
La mesa no es solo fondo domestico. Es un escenario teologico donde Jesus muestra quien pertenece al Reino.
Cada comida cuestiona una frontera: quien es digno, quien puede acercarse y que significa recibir misericordia.