La gratitud no siempre nace espontanea. Algunos dias se parece mas a una disciplina que a una emocion.
Nombrar tres dones concretos puede abrir una pequena ventana: una llamada, un alimento sencillo, una fuerza que alcanzo para llegar hasta la noche.
Dar gracias no borra las heridas, pero evita que el dolor sea el unico narrador del dia.