Jerusalen no cabe en una sola imagen. Ha sido fortaleza, ciudad de peregrinacion, centro politico, memoria dolorosa y esperanza cantada.
Mirarla antes del mapa turistico implica preguntarse por sus muros, sus fuentes de agua, sus rutas de acceso y sus capas de ocupacion.
Esa mirada no enfria la fe; la vuelve mas encarnada.